Lo importante, no lo urgente

Pienso que comunicar es ver ESE detalle y detener ahí el tiempo, para enfocarnos en lo importante. Jamás en lo urgente.

Jamás olvidaré esa noche en que una murga comenzaba a cantar su retirada y de repente, se oyó “¡Bien, papá!, el grito correspondió a una niña de 8 años.

El murguista cantó llorando de emoción y su hija bajó para verlo desde la primera fila. De todo lo artístico que pasó esa noche, yo decidí comunicar esa imagen. Creo en ESA comunicación. El papá se sintió Plácido Domingo, la hija estaba viendo a su héroe y el comunicador escribió lo que sintió con el corazón. Lo importante. No lo urgente.

Sebastián Sánchez, periodista